Fue así como el gran poeta Rubén Darío tituló a uno de sus más grandes versos en 1905 el cual viene a mi mente en esta ocasión cuando se celebra otra vez el día internacional de la juventud, precisamente cada 12 de agosto, desde hace 11 años. Quizá la fecha sea poco conocida o lo que se celebra en ella.
El pasado viernes más de cuarenta matrimonios nos reunimos para buscar la bendición de nuestro Dios y edificar nuestros matrimonios.
Muy de mañana Josué se levantó, teniendo por delante el gran desafío de cruzar el río Jordán, y dio indicaciones de lo que todo el pueblo tenía que observar, a fin de no retrasar por ningún motivo el cruce del Jordán.
Estimados jóvenes, en esta oportunidad les quiero compartir algunas palabras que dirigí al grupo de hombres que semanalmente nos reunimos los lunes por la mañana en nuestra Iglesia. Probablemente estas pablaras sean relativas específicamente para los varones pero las señoritas también pueden tomar algunas valoraciones justo sobre lo que el tema menciona: Qué espera Dios de un hombre.
Estimados hermanos de la congregación, reciban un fraternal saludo de mi parte desde lejanas tierras como es Australia.