Ministerio de Iglesia Infantil

Desde muy temprano instruimos a los niños por medio de clases dinámicas para ser obedientes a sus padres y al Señor Jesucristo, y les guiamos en los senderos de Justicia.

En el mundo en el que vivimos, desde el punto de vista humano, se les hace difícil a los niños el poder subsistir. Las noticias de continuo nos presentan casos tras casos que les suceden a los niños, creando en ellos traumas insuperables, y esto, cuando no son alcanzados por la violencia o hasta la muerte. Lo que sucede a los niños es atribuido a la desintegración del hogar, a la irresponsabilidad de los padres, al abuso de los que ejercen todo tipo de autoridad, de influencia y hasta de los mismos amigos de sus padres. Lo cual no deja de ser verdad. Pero lo que falta es Cristo en la vida de los hombres y de la familia.

En la iglesia estamos preocupados por nuestros hijos, hablo de nuestros hijos pequeños, los cuales no están ajenos a los problemas del mundo que les rodea. Creemos en lo que dice la Biblia en cuanto a darles atención con la Palabra de Dios, a fin de que aprendan a confiar en el Señor, y que cuando lleguen a la edad adulta, sean “AGENTES DEL REINO DE DIOS”, en El Salvador y en las naciones.

Propósitos del MINISTERIO DE LA IGLESIA INFANTIL:

     
  • Desarrollar en ellos un espíritu de Adoración al Señor.
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  • Desarrollar en ellos un espíritu de Devoción al Señor.
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  • Desarrollarlos en el conocimiento de la Palabra de Dios.
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  • Desarrollarlos como líderes para que sirvan en la visión celular de la iglesia en su edad respectiva.
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  • Desarrollarlos para que en el futuro próximo tomen la dirección de la iglesia.

Esto será posible mediante el sentido de pertenencia que sus padres tengan en la iglesia, y que por problemas muy propios, y fáciles de solventar, les violentan a dejar la iglesia saliendo para otros lugares, donde ellos se verán “como pollitos comprados”. Tal es el caso de nuestra hna. Cecy de Carvajal cuando una niña llegó llorando y le dijo: “Hermana Cecy, yo no quiero irme de la iglesia, yo quiero seguir sirviendo en la Iglesia Infantil, pero mis padres ya decidieron abandonar la iglesia”. Creo que aún de estas cosas los padres daremos cuenta en aquel día, ya que en muchos casos, lo sembrado no da fruto, y si crece en alguna medida los rayos candentes del sol que divide, difama, golpea, etc., hará que su fe se muera, y que los propósitos de Dios para ellos sean desviados, retrasados o que haya una frecuente oposición a los mismos.

Jesús les dio una importancia tal a los niños que amonestó a los discípulos, diciéndoles: “Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis…” Mateo 19:14.

Hermanos, hagamos todos un frente común para el bienestar espiritual de nuestros niños. Combatamos al que vino a “hurtar, matar y destruir”. Hagamos oración, instruyámosles con la Palabra de Dios. Seamos ejemplo de fidelidad cristiana. Amemos nuestra Iglesia y desarrollemos en ello un amor por el servicio al Señor.

Recuerde que el que les obstaculiza llegar al Señor siéndole tropiezo, mejor que se peguen un tiro en la cabeza, o que cuelguen el cuello en una viga de su casa, pendiendo de un lazo, y así terminar con ese mal. Mateo 18:6.

Padres incorpórense a la visión de la iglesia. Incorporen a sus hijos en Sala Cuna y en la Iglesia Infantil, y toda la familia sirvamos al Señor.