Post de: May 2010
Para los angustiados…
…No os afanéis…
___ Nuestro Señor no prohíbe la preocupación prudente, sino sólo esa solicitud ansiosa y perturbadora que divide la mente y, llevándola en distintas direcciones, la hace totalmente incapaz de atender a ninguna preocupación solemne e importante. En este versículo (Mateo 6:25), y los siguientes, nuestro Señor presenta varias razones por las cuales no debemos inquietarnos en cuanto a las necesidades de la vida o acerca del futuro.
